Los colores
Uno de los colores que se ha ido imponiendo en mi paisaje es el amarillo. Mi casa de la infancia tenía este color en la fachada, era el favorito de mi padre. A mi no me decía nada. Mis colores eran rojo, verde, azul. Ni los ocre, ni los marrones, ni el amarillo. Una se hace mayor y un buen día descubre que pasa por épocas que de alguna forma quedan marcadas por el gusto sobre uno u otro color. Tuve mi época gótica, el negro incluso en las uñas. Recojo el texto que escribí en un blog al que éste va sustituyendo y que suprimí hace dos días pasando aquí alguno de sus contenidos. "Es el amarillo uno de los colores que aporta energia y vitalidad. Color del sol. Color del girasol. Color del oro. Jugué entre los campos de trigo. Estaban sus tallos tumbados en la tierra y en hileras. Engabillar y juntar las gabillas hasta hacer las pacas de paja. Mi padre cambiaba el estiercol de sus vacas por la paja. La paja era cama para nuestras vacas. Cada día iba la usada con el estiercol y se les limpiaban las cuadras y de nuevo paja bien limpia. Llegaban con carros y después con volquete. La descargaban en la calle. Ese día era fiesta nos divertiamos sobre manera toda la chiquilleria del barrio. Esa tarde a ayudar a colocar esa paja en el granero. Mi padre y mi hermano, mi madre y yo, cada cual dentro de las fuerzas que pudiera tener. Arañazos en los brazos. Placentera sensación la que da hacer las cosas juntos. Nunca me molestó el esfuerzo. Cuando en la noche, tras la cena, mi padre me explicaba su infancia y sus vivencias escuchaba como si se hubiese tratado del mejor de los cuentos. Era el cuento más hermoso que nunca se me ha contado. El otro espacio fue en el pueblo de mi madre. Mi tio me montó con él en el trillo, recuerdo imborrable. Tuve una infancia que no desearia hubiera sido distinta. Contacto con la naturaleza. Contacto con los animales. Juegos con niños y niñas de distintas edades. Dos pueblos de referencia, el del padre y el de la madre, en ello otros contactos con la naturaleza y con infantes. Mi padre siempre tuvo afición a la pesca y por ello, en verano, mi madre preparaba una cesta con tomates y lechuga ('ensalada' en nuestro entorno), jamón y huevos duros, y otras cosas que ahora no recuerdo, y marchábamos a algún río. Era hermoso. Son muy gratos recuerdos."
Color de la espiga de trigo madura. Color de los campos de cereales en verano. Color de la paja en el pajar.

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